¿Canalones atascados? Evita desbordamientos, humedades y daños en el tejado antes de la próxima lluvia.
La acumulación de hojas, tierra, lodo y pequeños restos puede impedir que el agua de lluvia circule correctamente por los canalones y llegue hasta las bajantes. Cuando el sistema pierde capacidad de evacuación aparecen desbordamientos, humedades y filtraciones que pueden afectar al alero, la fachada o la propia cubierta.
En Tejados MCV realizamos limpieza de canalones en Madrid y Guadalajara, revisando también las bajantes pluviales, embocaduras y puntos de evacuación. Nuestro objetivo no es únicamente retirar la suciedad visible, sino comprobar que el agua vuelve a circular correctamente por todo el sistema.
Un canalón parcialmente obstruido puede seguir evacuando agua durante lluvias débiles y desbordarse únicamente cuando aumenta la intensidad de la precipitación. Por este motivo, muchas obstrucciones pasan inadvertidas hasta que aparecen manchas de humedad, filtraciones o agua rebosando por el borde.
Mantener los canalones despejados permite que el agua procedente del tejado llegue rápidamente hasta las bajantes y reduce el riesgo de que permanezca acumulada junto a aleros, encuentros y fijaciones.
Cuando los desbordamientos se han mantenido durante bastante tiempo, también conviene comprobar el estado de las zonas próximas de la cubierta. En algunos casos puede ser necesaria una reparación de tejados además de limpiar el sistema de evacuación.
Los primeros síntomas suelen aparecer durante la lluvia. El agua puede rebosar, acumularse en determinados puntos o escapar por juntas y uniones que normalmente permanecen secas.
Importante: una limpieza profesional no consiste simplemente en aplicar agua a presión. Una presión excesiva puede afectar a juntas y conexiones deterioradas o desplazar la suciedad hacia una bajante sin eliminar realmente la obstrucción.
La limpieza del canalón no está completa si no se comprueba el funcionamiento de las bajantes. Las obstrucciones pueden aparecer en la embocadura, los codos o los cambios de dirección, donde las hojas y pequeños residuos arrastrados por el agua tienden a acumularse.
Durante la limpieza de bajantes pluviales comprobamos que el agua pueda atravesar correctamente estos puntos y que no existan retenciones para evitar que el canalón vuelva a llenarse cuando llueve.
Siempre que sea accesible, también comprobamos la salida de la bajante. Esto resulta especialmente importante cuando el canalón está limpio pero el agua continúa evacuando lentamente, ya que la obstrucción puede encontrarse en un tramo inferior.
Si quieres conocer el procedimiento de mantenimiento con más detalle, en nuestro blog explicamos cómo limpiar los canalones y bajantes, qué herramientas pueden utilizarse y cómo comprobar posteriormente la evacuación del agua.
La frecuencia de la limpieza de los canalones y bajantes depende principalmente del entorno, la presencia de árboles próximos y la cantidad de residuos que llegan hasta la cubierta.
Como orientación general, una revisión cada 12–24 meses permite evitar muchas incidencias. En zonas con abundante arbolado —algo habitual en urbanizaciones y municipios de la Sierra de Madrid— puede ser recomendable realizar una limpieza anual, ya que hojas, agujas de pino y pequeñas ramas pueden bloquear canalones y bajantes aunque desde el suelo no se observe agua desbordando.
Así mismo, conviene revisar el sistema después de episodios de viento fuerte, lluvias intensas o nevadas si se sospecha que han podido acumularse residuos o producirse movimientos en soportes y fijaciones.
Cuando un canalón se llena repetidamente debido a árboles próximos, pueden instalarse protectores de canalones que reduzcan la entrada de hojas y otros residuos de gran tamaño.
Estos sistemas disminuyen la acumulación de suciedad, aunque no eliminan completamente la necesidad de revisar y mantener canalones y bajantes.
Antes de instalarlos conviene comprobar que el canalón mantiene una pendiente adecuada y que las embocaduras y bajantes evacúan correctamente.
Durante la limpieza pueden aparecer problemas que permanecían ocultos bajo la suciedad acumulada. Comprobamos visualmente el estado de juntas, uniones, soportes, fijaciones, pendientes y embocaduras.
Si encontramos pérdidas de pendiente, juntas abiertas o canalones deformados podemos valorar el arreglo de canalones antes de que el deterioro provoque daños mayores.
Mantener también limpia la propia cubierta reduce la cantidad de hojas, musgo y residuos que terminan llegando al sistema de evacuación. Nuestro servicio de limpieza de tejados permite actuar sobre estas acumulaciones antes de que terminen dentro de los canalones.
Si existen ya filtraciones o humedades interiores, también podemos comprobar si el origen está relacionado con el sistema de evacuación o si es necesaria una reparación de goteras.
La dificultad de este trabajo no depende únicamente de la cantidad de suciedad. Muchos canalones se encuentran a varios metros de altura, sobre cubiertas inclinadas o en lugares donde no existe un acceso seguro desde el suelo.
Una intervención profesional permite combinar la retirada de residuos con la revisión de los puntos que más problemas suelen presentar: juntas, fijaciones, pendientes, embocaduras y bajantes.
Además, cuando durante la limpieza aparecen señales de filtración o deterioro en la cubierta podemos valorar si es necesario realizar algún trabajo adicional antes de que llegue la siguiente temporada de lluvias.
El precio de limpiar los canalones depende de las características de cada inmueble. No cuesta lo mismo intervenir en un canalón fácilmente accesible de una vivienda que trabajar en una cubierta de mayor altura, con numerosos tramos o con bajantes obstruidas.
Para preparar el presupuesto valoramos principalmente:
Te ofrecemos un presupuesto sin compromiso para la limpieza, revisión y arreglo de canalones en viviendas, comunidades y naves de la Comunidad de Madrid y Guadalajara.
Solicita una revisión y evita que un problema de evacuación termine provocando daños en el tejado.