Una mancha de humedad en el techo no siempre indica que el agua esté entrando justo encima de ese punto. Una de las principales dificultades al afrontar una gotera en el tejado consiste precisamente en localizar el lugar por el que el agua accede realmente a la cubierta.
Las filtraciones pueden aparecer después de lluvias intensas, viento, granizo o nevadas, pero también por el envejecimiento progresivo de tejas, juntas, remates o elementos impermeabilizantes. En ocasiones, una pequeña fisura situada varios metros más arriba puede terminar provocando una mancha de humedad en una zona completamente distinta.
Por esta razón, antes de realizar una reparación de goteras en el tejado conviene identificar el origen de la entrada de agua y comprobar qué elementos de la cubierta están afectados. Reparar únicamente el punto donde aparece la humedad puede no resolver el problema si la filtración procede de otra zona.
Señales de que puede haber una gotera en el tejado
Las filtraciones no siempre comienzan con agua goteando desde el techo. En muchos casos existen señales previas que permiten detectar el problema antes de que aumenten los daños provocados por la humedad.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Manchas de humedad en techos o paredes, normalmente amarillentas o marrones.
- Pintura abombada o descascarillada y revestimientos que empiezan a desprenderse.
- Aparición de humedad o moho en zonas próximas a la cubierta.
- Goteo de agua durante episodios de lluvia.
- Tejas rotas, desplazadas o levantadas.
- Mortero deteriorado en caballetes y encuentros.
- Humedades alrededor de chimeneas, claraboyas o ventanas de tejado.
- Canalones desbordados o con problemas de evacuación.
- Aislamiento húmedo o manchas en el interior del bajo cubierta.
Que aparezca una de estas señales no permite determinar por sí sola el punto exacto de entrada, pero sí indica que conviene revisar la cubierta.
Por qué es difícil encontrar el origen de una gotera
El lugar donde aparece la humedad en el interior no tiene por qué coincidir con el punto por el que entra el agua.
Después de atravesar una zona deteriorada de la cubierta, el agua puede desplazarse por la cara inferior de las tejas, rastreles, vigas, aislamiento u otros elementos constructivos antes de hacerse visible. Por eso, una mancha situada junto a una pared puede tener su origen varios metros más arriba en el faldón del tejado.
También ocurre que determinadas filtraciones solo aparecen cuando llueve con mucha intensidad o cuando el viento impulsa el agua en una dirección concreta. En estas situaciones, encontrar la gotera requiere relacionar la zona interior afectada con los puntos singulares de la cubierta situados por encima.
En nuestra empresa de reparaciones de tejados en Madrid somos especialistas en encontrar las fugas, y repararlas.
Dónde suelen aparecer las goteras y filtraciones en el tejado
Aunque una entrada de agua puede originarse en diferentes lugares, existen zonas de la cubierta donde las filtraciones aparecen con mayor frecuencia.
Goteras en tejados de tejas
Las goteras en tejados de tejas pueden estar relacionadas con piezas rotas, desplazadas por el viento o mal asentadas, aunque también pueden proceder del deterioro de las capas inferiores de la cubierta.
No es necesario que una teja esté completamente partida. Un pequeño desplazamiento puede alterar la evacuación del agua y dejar expuesta una zona que normalmente debería permanecer protegida.
Cuando aparecen varias piezas deterioradas, conviene revisar también el estado general del faldón antes de limitar la intervención a sustituir una sola teja.
Cumbreras y caballetes
Las piezas situadas en la parte superior del tejado, sus fijaciones y los morteros utilizados en determinados sistemas pueden deteriorarse con el paso del tiempo.
Las fisuras, piezas desplazadas o pérdidas de adherencia pueden favorecer que el agua alcance las capas inferiores de la cubierta y termine manifestándose en el interior.
Chimeneas y otros encuentros
El perímetro de chimeneas y otros elementos que atraviesan el tejado requiere una ejecución cuidadosa de juntas, baberos y remates.
Una pequeña fisura en estos encuentros puede permitir el paso de agua, especialmente durante lluvias acompañadas de viento.
Ventanas de tejado y claraboyas
Cuando aparece humedad alrededor de una ventana o claraboya, el problema no siempre se encuentra en el propio elemento.
También pueden fallar los baberos perimetrales, los encuentros con las tejas, los sellados o la impermeabilización situada alrededor.
Canalones y bajantes
Un canalón obstruido puede desbordarse y mantener el agua en contacto con zonas del alero que normalmente deberían permanecer secas.
Por este motivo, cuando la filtración aparece próxima al borde de la cubierta también conviene comprobar el estado y funcionamiento de canalones y bajantes.
Cómo localizar una filtración de agua en el tejado

Para localizar una gotera conviene comenzar por la zona interior donde aparece la humedad y relacionarla posteriormente con los elementos exteriores situados por encima.
Revisar la zona interior afectada
Cuando existe acceso al bajo cubierta, las manchas en vigas, aislamiento o elementos de madera pueden aportar información sobre el recorrido seguido por el agua.
Conviene observar:
- dónde comienza la marca de humedad;
- si el aislamiento se encuentra mojado;
- si existen varias manchas conectadas;
- qué elementos de la cubierta se encuentran aproximadamente por encima.
Esta comprobación resulta especialmente útil poco después de una lluvia, cuando todavía pueden apreciarse con mayor claridad las zonas húmedas.
Relacionar la humedad con los puntos exteriores
Una vez acotada la zona interior, hay que valorar qué elementos exteriores se encuentran por encima: tejas, chimeneas, cumbreras, claraboyas, limahoyas o canalones.
La inspección exterior debe realizarse únicamente cuando existan condiciones y medios adecuados. No es recomendable acceder por cuenta propia a un tejado inclinado o húmedo, ya que el riesgo de caída es considerable.
Comprobar cuándo aparece la filtración
También aporta información saber en qué condiciones entra el agua.
Una gotera que aparece con lluvias moderadas puede tener un origen diferente de otra que únicamente se manifiesta durante precipitaciones intensas o cuando la lluvia va acompañada de viento.
Estas diferencias pueden ayudar a identificar si existe una entrada directa de agua, un fallo en un encuentro o un problema relacionado con la evacuación.
Qué hacer cuando entra agua por el tejado
Si entra agua por el tejado durante una lluvia, la prioridad debe ser reducir los daños interiores y localizar posteriormente la causa de la filtración.
Conviene retirar muebles, alfombras u objetos que puedan resultar afectados y colocar recipientes para recoger el agua cuando exista un goteo activo.
No debe intentarse realizar una reparación sobre el tejado mientras está lloviendo o la cubierta continúa mojada. Las tejas y otros materiales pueden volverse especialmente deslizantes.
Si los daños pueden estar incluidos en el seguro de la vivienda, también resulta recomendable consultar las condiciones de la póliza y conservar fotografías de las zonas afectadas antes de realizar una intervención importante.
Por qué un sellado puntual no siempre soluciona una gotera
Aplicar masilla o sellador sobre el lugar donde creemos que entra el agua puede solucionar determinados defectos muy concretos, pero no siempre corrige el origen real de la filtración.
Un sellador no sustituye una reparación adecuada de una teja desplazada, un encuentro deteriorado, una membrana dañada o un problema de pendiente o evacuación del agua.
Cuando una gotera reaparece después de haber sido sellada, normalmente es necesario ampliar la inspección y comprobar si la entrada de agua procede realmente del punto reparado.
Una reparación eficaz debe actuar sobre el origen de la filtración y no únicamente sobre la humedad visible en el interior.
Cuándo una gotera necesita una intervención profesional
Existen situaciones en las que resulta especialmente recomendable revisar la cubierta de forma completa.
La gotera vuelve a aparecer
Una filtración recurrente suele indicar que el origen no se localizó correctamente o que existe un deterioro más amplio.
Continuar aplicando selladores sobre la misma zona puede ocultar temporalmente el problema sin solucionarlo.
Existen varias tejas deterioradas
Cuando aparecen numerosas piezas rotas, desplazadas o muy envejecidas, conviene comprobar también el estado de las capas inferiores y del conjunto del tejado.
La humedad ha alcanzado elementos interiores
Si existen vigas, aislamiento, falsos techos o revestimientos afectados, es necesario comprobar la extensión de la humedad y determinar cuánto tiempo puede llevar entrando agua.
La filtración aparece en puntos singulares
Chimeneas, limahoyas, claraboyas, cumbreras y encuentros requieren soluciones específicas para mantener la estanqueidad.
Una intervención incorrecta en estos puntos puede provocar que la gotera reaparezca con las siguientes lluvias.
Existen problemas en la impermeabilización
Cuando la entrada de agua está relacionada con una membrana deteriorada o una capa impermeabilizante envejecida, reparar únicamente la zona visible puede no ser suficiente.
Antes de intervenir conviene determinar el alcance del deterioro y decidir si corresponde una reparación puntual o una actuación más amplia.
Reparar goteras en el tejado o rehabilitar la cubierta
No todas las goteras requieren rehabilitar completamente un tejado.
Reparar una gotera en el tejado puede ser suficiente cuando la entrada de agua está localizada y el resto de la cubierta se encuentra en buenas condiciones.
Sin embargo, si aparecen numerosas tejas deterioradas, morteros degradados, problemas en diferentes encuentros o filtraciones en varias zonas, conviene valorar el estado general antes de continuar realizando reparaciones aisladas.
En Tejados MCV realizamos reparación de goteras y filtraciones en tejados de Madrid y Guadalajara. Primero localizamos el origen de la entrada de agua y después determinamos qué intervención necesita realmente la cubierta.
Cuando el deterioro afecta a más elementos del tejado, también podemos valorar una reparación de tejados más amplia para corregir los problemas existentes y reducir el riesgo de nuevas filtraciones.
El mantenimiento preventivo ayuda a evitar nuevas filtraciones
Una revisión periódica permite detectar pequeñas incidencias antes de que terminen provocando una gotera.
Conviene prestar especial atención a tejas desplazadas, caballetes, juntas, encuentros, chimeneas, canalones y bajantes, especialmente después de episodios de viento, granizo, nevadas o lluvias intensas.
Mantener la cubierta en buen estado ayuda a reducir el riesgo de filtraciones y permite corregir pequeños deterioros antes de que provoquen daños mayores en el interior de la vivienda.

